Traducimos conducta al volante en riesgo medible.100% mobile.
MTA trae a la Argentina la tecnología de medición de conducción de los principales proveedores globales, y la valida en calles argentinas antes de proponerla. Todo corre en el celular del conductor.
Sin hardware
Sin instalación ni visita al taller. Alcanza con el teléfono que el conductor ya tiene.
Tecnología probada
Programas en operación desde hace más de una década en Europa, Norteamérica y Asia, en seguros, flotas y movilidad.
Validada acá
Medimos con aplicación propia en calles de Buenos Aires antes de proponerle nada a nadie. Las calles argentinas no son las europeas.
Cómo funciona
Cuatro pasos, ninguno de ellos visible para el conductor después del primero.
El conductor usa una app
Puede ser la app de la propia empresa, con la tecnología integrada por dentro, o una aplicación de marca independiente. El conductor la instala una vez y después se olvida.
El celular mide solo
Detecta cuándo arranca un viaje y cuándo termina sin que nadie apriete un botón. Mide en segundo plano, con el teléfono en el bolsillo, en la cartera o en el soporte.
Cada viaje se procesa
Se separan los viajes en auto de los que no lo son, se detectan los eventos de conducción, se resuelve la calle recorrida y se calcula un puntaje comparable entre conductores.
La empresa recibe el resultado
Un puntaje, los eventos y los kilómetros. No recibe la vida del cliente: el detalle crudo queda en el procesamiento y no en el tablero comercial.
Qué mide
Siete dimensiones de la conducta al volante, todas desde el mismo teléfono.
Todo sale de tres sensores que el celular ya trae —acelerómetro, giróscopo y GPS— combinados con el mapa de la calle. Ninguno alcanza solo: juntos distinguen lo que hizo el vehículo de lo que hizo el teléfono. La precisión está en cómo se combinan, no en los sensores, que son los mismos en todos los celulares.
Qué tan bien lo mide
La pregunta que importa no es si el celular mide. Es si el puntaje separa riesgo de verdad.
Siniestralidad relativa entre los extremos de la escala de puntaje.
Los conductores de las peores bandas de puntaje tienen el doble de siniestralidad que los de las mejores.
No es una proyección. Es la relación observada en programas de telemática en operación, validada y correlacionada contra siniestros reales en carteras de Europa, Norteamérica y Asia. La aseguradora argentina no tiene que construir esa correlación desde cero: la valida sobre su propia cartera mientras el programa ya está funcionando.
Validación local
Desarrollamos y operamos nuestra propia aplicación de medición en Buenos Aires. Cada evento que el sistema detecta se compara contra un registro anotado a mano del mismo viaje, para verificar que lo que el sistema dice que pasó es lo que realmente pasó. Las calles argentinas no se parecen a las europeas, y esa diferencia se prueba acá antes de proponerle nada a nadie.
Para qué sirve
Tres usos distintos: quedarse con los buenos conductores que ya tiene, salir a buscar a los que todavía no son suyos, y bajar el costo de operar una flota.
Retener al que maneja bien
El seguro de auto se compite por precio y el cliente rota: todos los años una parte importante de la cartera cotiza en otra compañía y se cambia por diferencias chicas. Un programa de medición le da al buen conductor un beneficio propio: un descuento o un reintegro que acumula durante el año según cómo maneja. Es la forma de retenerlo sin bajarle el precio a toda la cartera.
Salir a buscar a los buenos
El que maneja bien, o el que maneja poco, hoy subsidia al mal conductor: todos pagan parecido sin importar cómo manejan. Esta campaña sale a buscar exactamente a ese conductor, con un mensaje simple: pagá por lo que usás y por cómo manejás.
Cuidar la flota y la carga
En una flota, el costo de cómo se maneja no aparece en una póliza: aparece en el combustible, en los frenos, en los neumáticos y en la mercadería que llega golpeada. Medir conductor por conductor, sin equipar un solo vehículo, muestra de dónde sale ese costo y permite trabajarlo con ranking e incentivos internos. En traslado de pasajeros es todavía más directo: la suavidad del viaje es el servicio que se está vendiendo.
Dónde se aplica
La misma medición, negocios distintos. Cualquier actividad donde alguien maneja un vehículo que no es suyo, o donde el riesgo depende de cómo se conduce.
Cómo empezamos
Con una prueba acotada, de costo cerrado y riesgo controlado, antes de comprometer un programa completo. Seis meses con un grupo definido de clientes, con el diseño del programa y la implementación incluidos.
Al final de la prueba usted tiene cuatro cosas que hoy no tiene
La tasa de adhesión real de su cartera, no la que supone un proveedor.
Qué incentivo funciona con su cliente, y a qué nivel deja de hacer falta subirlo.
Cómo se reparten sus conductores entre las bandas de puntaje.
Con qué número negociar el programa definitivo, calculado sobre datos propios.
Hablemos
Si está evaluando un programa de telemática, o quiere entender qué significaría concretamente en su cartera, escríbanos. La primera conversación es técnica, dura una hora y no cuesta nada.